Aquí te dejamos algunas pautas de comportamiento que deberías seguir en Japón para mantener una buena presencia
- No seas ruidoso
La cultura japonesa es muy respetuosa y silenciosa, sobre todo en espacios cerrados y o en el transporte público. Una de las principales quejas que tienen de los occidentales es su capacidad de ser «llamativos». Este tipo de comportamientos deben ser evitados al visitar las ciudades de Japón.

- No comer ni beber en la calle o espacios inapropiados
No está bien visto comer y beber en la calle o en el interior de los autobuses y vagones de tren y metro. Las buenas maneras de los japoneses son de tal calibre que incluso beben su bebida al lado de las máquinas expendedoras tras comprarlas o se ponen de cara a la pared para que no se les vea beber o comer (aunque eso es más habitual entre mujeres).

- No molestar a las Geishas o Maikos
La imagen de turistas a la «caza de geishas» para tomarles una foto se ha convertido en una práctica lamentable y que produce mucha vergüenza a quienes lo observamos cada vez que visitamos los barrios de geishas de Kioto y otros lugares. No seas desconsiderado y deja que las geishas y maikos, guardianas de las tradiciones y las costumbres de Japón, puedan recorrer las calles con tranquilidad.

- Nada de propinas ni regateos
En Japón no se negocian los precios como en Tailandia. Ni siquiera en los puestos callejeros o negocios de aspecto más sencillo. Resulta de muy mala educación. Por lo general, tampoco se aceptan propinas como en Estados Unidos, salvo contadísimas excepciones (como algunos lugares de la ruta Nakasendō).

- Evita fumar
No se puede fumar en el transporte público, a excepción de los vagones de Shinkansen destinados específicamente a fumadores. La prohibición de fumar llega hasta el extremo de que no se puede fumar mientras caminas por la calle. Debes hacerlo en los lugares destinados a ello, para que dejes la colilla al acabar (verás a mucha gente fumando en un lugar generalmente apartado y separado por unas paredes de metacrilato o metal).

- ¡Zapatos fuera!
En los ryokan (alojamientos tradicionales japoneses) e incluso en algunos hoteles modernos así como en ciertos restaurantes (sobre todo izakaya) e incluso en algunos museos y en probadores de ropa de las tiendas, hay que dejar los zapatos en la entrada. Por supuesto, también en el interior de templos, santuarios y castillos, y en todos aquellos lugares que tengan suelo de tatami o de madera reluciente.

- Evita muestras de afecto o cariño en público
Aunque la cultura japonesa es abierta a otras culturas, por lo general resulta incómodo e incluso violento el observar determinadas demostraciones de afecto en público, como besos prolongados, etc.

- Tómate cada momento con tranquilidad
No seas maleducado ni metas prisa a quien está atendiéndote o intenta ayudarte. En Japón la gente se toma su tiempo en su trabajo y al ayudar a los demás ya que allí todos intentan hacer su trabajo a la perfección.

- Paga con las bandejas de plástico
En Japón no se da ni se devuelve el dinero en mano. Es una de las normas de cortesía menos conocidas por los extranjeros en Japón. Cuando vas a pagar por un producto o servicio, se coloca una pequeña bandejita (generalmente de plástico) sobre la que debes depositar el dinero. Del mismo modo, el dependiente depositará el cambio sobre la misma bandejita. Por cierto, es costumbre que el dependiente cuente el dinero delante de ti para demostrar que todo es correcto.

- Guarda tus desperdicios
Japón es un país extremadamente limpio y, sin embargo, no existen las papeleras. Los japoneses tienen una conciencia cívica muy desarrollada y se responsabilizan de sus propios desperdicios. Guarda tus desperdicios en tu bolso o mochila hasta que encuentres un sitio adecuado en el que poder tirarlos.
